¿Hasta pronto o adios?

Aquí dejo esa carta que escribí hace un par de años, en los que me despedía como jugadora:

“¿Hasta pronto o Adiós? (13-07-08)

 

Nunca sabes ni te imaginas como llega este momento, no sabes si será de repente o algo que se produzca durante un tiempo, pero la verdad es que llega.
Y así ha sido, desde hace tiempo esa
ilusión por tener un balón entre mis manos fue desapareciendo, esas ganas de que llegara la hora del entrenamiento se esfumaron de un día para otro, a lo mejor las circunstancias no fueron las idóneas, pero esto hubiera llegado tarde o temprano, y es que no merece la pena no disfrutar haciendo lo que haces. A lo mejor, podría haber escrito esto hace tiempo, pero el compromiso que había firmado me lo impedía, y a lo mejor también hubiera sido más fácil, pero no decidí hacerlo así.
Ya no es que te digan si cuento o no cuento contigo, no es cuestión de tener o no tener donde jugar, sino que es cuestión de
querer o no querer jugar.
Porque cuando haces algo porque te
gusta o porque quieres, cuando desaparecen las ganas y la ilusión por hacerlo … desaparece la razón por la que seguir, y así ha ocurrido, ahora mismo no tengo ni ganas ni ilusión por seguir peleándome por un balón reñido, por seguir defendiendo a muerte cada ataque del rival, por dar o recibir un buen pase cuando deseamos endosar dos puntos al contrario.

En estos momentos, en los que tienes que tomar decisiones como esta, recuerdas todo lo que has vivido y lo que has disfrutado haciendo esto, y prefieres seguir recordando lo mismo a que aparezcan nuevos recuerdos que no te hayan hecho disfrutar de este deporte.
Todavía me acuerdo, cuando de pequeña me regalaron mi primer balón, perdida entre los álbumes debe de estar la foto, y de cómo mis padres me enseñaron lo bonito de este deporte, de las mañanas de los sábados o domingos en el ya desaparecido y mítico pabellón Blanca Ares de Leganés viendo a Sergio, mi primo, junto a la compañía de mis padres.

No olvidaré mi etapa escolar, en la que todo empezó y acabó en el mismo lado, mi colegio, en el C.P. Francisco de Quevedo en el que compartí un año junto con mi primo, de mi etapa infantil en el Legamo de la que tantos recuerdos tengo, y de mis 7 años en Fuenlabrada en los que crecí tanto como jugadora y como persona, y en donde descubrí mi vocación de entrenadora.

La verdad es que no ha sido una decisión repentina ni tomada en poco tiempo, sino que como siempre dije, jugaría hasta que me dejara de divertir, y ese momento llegó.

Quiero dar las gracias a Sonia y Yoli mis primeras entrenadoras por enseñarme y engancharme a este deporte desde el principio.
A Sonia y Rafa por ser grandes participes de que yo acabara en Fuenlabrada, decisión que me costó tomar, pero que no cambiaría nunca.
Al “Fuenla” por haberme dado la oportunidad de disfrutar jugando y de jugar grandes competiciones; de proclamarme campeona de Madrid y de disfrutar de una campeonato de España y de alguna Final Four de Madrid. Por dejarme conocer como se trabaja de manera diferente a los demás. Por enseñarme que si quieres disfrutar primero hay que sufrir, que las cosas solo se consiguen a base de trabajo.
A Angelines y Pilar, por hacer un poco más fácil el trabajo diario y por el cariño recibido.
A Gema por ser alguien especial con la que siempre sé que podré contar.
A Nino, Diego por su apoyo constante.
A Armando por darme la oportunidad de ser entrenadora.
A Miguel Ángel por, en poco tiempo, confiar en mí. Por enseñarme tanto día a día y por ser gran artífice de darme la oportunidad de disfrutar de un Gran Campus.
A Paco y Julio por su cariño cada vez que me ven.
A todos esos niños de escuela que he entrenado este año, a los Baby-basket, alevines e infantiles, por enseñarme un poquito más cada día, por vuestro cariño y por ayudarme a seguir creciendo.
A Primi, Edu y David, mis fisios, por su buen trato y por sus conversaciones encima de la camilla.
A los Orange Machine’s por hacerme un hueco en su corazón.
A Arancha por su cariño y por ese año compartiendo capitanía.
A Silvia y Nuria por hacer cada día un poco más fácil y por su apoyo diario (las echaré de menos).
A Daniela, Patricia (Piji), Cathy, Virginia, Cristina, Aauri,… compañeras y amigas ante todo, por no fallarme nunca, sé que siempre podré confiar en vosotras, pero entre todas a Alba por ser mi gran apoyo en todo momento y siempre estar ahí aunque ahora esté lejos (conecting bombillas); a ZuZi por en poco tiempo darme tanto y enseñarme tanto; a Cris Sánchez “in the sky” por compartir con ella grandes momentos y sobre todo por ser siempre ella misma; a Cristina, mi Gaye por ser una persona especial, por quererme y apoyarme en todo.
A María Limones por primero ser compañera en el vestuario y luego unirnos como entrenadoras, por esas tardes de extensas conversaciones.
A ese Klan [J] por ser capaces siempre de sacarme una sonrisa.
A Aurora por demostrarme tanto, por su apoyo incondicional, por creer y confiar tanto en mí, por demostrar que por mí haría algo más que quedarse quieta.

 A mi familia por estar siempre ahí.
A mis padres por apoyarme en todo y estar a mi lado en cada momento.
A
Lucía, mi hermana, por siempre estar ahí, por confiar siempre en mí, por ser como es, por aguantarme tanto, y quererme un poco más.

Supongo que me dejaré a gente en el tintero, pero ante todo Gracias a esas personas que me enseñaron baloncesto, que compartieron conmigo baloncesto y que siempre me apoyaron y estuvieron ahí, pasara lo que pasara siendo ellos mismos.

Ahora ante mí, se abre otra etapa, comienza un camino que decidí tomar con todas sus consecuencias, con todas sus virtudes y todos sus defectos, pero que comienzo a caminar con la máxima ilusión y con muchas ganas. Hace más de un año algunas personas me animaron para ser entrenadora y ese mundo me apasionó, pasando a ser lo que de verdad ahora quiero realizar, y es que lo que realmente me apetece es entrenar.

No sé si será un adiós definitivo o un simple hasta luego, pero lo que tengo claro es que estoy orgullosa de todo lo que he hecho, de cada partido disputado, de cada campeonato ganado o perdido, de cada triple o canasta intentada, de cada pase dado, de cada defensa agresiva, y sobre todo de cada decisión tomada.

El baloncesto, como he dicho antes, no se acaba aquí para mí, sino que empieza de una manera nueva, con muchas ganas, y sobre todo con mucha ilusión de dar lo que llevo dentro a otras personas que quisieran vivir lo que yo afortunadamente he podido hacer.”

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One response

15 03 2010
Alvaro

Olé, qué bonito!
Pues sí, coincidimos un añito en el cole cuando los equipos mixtos eran mucho más comunes que ahora.
Y gracias por la parte que me toca 🙂

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